Un servicio pensado para quienes prefieren decidir sobre datos concretos: qué ángulo de luz conviene, dónde colocar el punto focal y cómo evitar reflejos sobre el vidrio. No se trata de un paquete cerrado, sino de una sesión de trabajo donde se resuelven esas preguntas antes de tocar la vitrina.
Durante la visita se revisa el local, se mide la profundidad del escaparate y se marcan las zonas de sombra natural. Con esa información se define la distribución de los productos y la posición de los focos LED, teniendo en cuenta el horario de mayor exposición al sol y el tránsito de la vereda. El resultado es una guía de montaje clara, con pasos ordenados y materiales sugeridos.
Un servicio pensado para quienes prefieren decidir sobre planos y medidas antes de que el equipo toque la fachada. No es una visita comercial: es una jornada de trabajo conjunta para fijar límites reales de instalación.
La sesión se organiza en el propio local, con el encargado y el responsable de mantenimiento presentes. Revisamos juntos el ancho de la acera, la altura del dintel, los puntos de anclaje disponibles y el horario de mayor afluencia de peatones. Con esos datos, ajustamos la propuesta de vitrina y marquesina a lo que el edificio permite, sin promesas genéricas.
El resultado es un documento breve con tres opciones de montaje, cada una con su lista de limitaciones técnicas y el tiempo estimado de obra. No incluimos presupuestos en esta etapa, solo criterios para que la decisión sea tuya.
La experiencia suele durar unas tres horas. Al finalizar, te quedas con un esquema de distribución geométrica de los productos y una primera propuesta de iluminación LED focalizada, calculada según las sombras del lugar.